La noche de este jueves 21 de mayo, el Centro de Convenciones Amador se convirtió en el epicentro del "perreo" y la cultura urbana con la esperada presentación del cantante colombiano Ryan Castro.
El "Cantante del Ghetto" no solo cumplió con las expectativas de su fanaticada panameña, sino que superó todo pronóstico en una velada marcada por la nostalgia, la moda y el encendido tributo a las raíces del reggae en español.
El calentamiento de motores
Desde tempranas horas, el ambiente vaticinaba una gran noche. La producción del evento consintió a los asistentes con una experiencia inmersiva: el recinto contaba con diversos spots fotográficos ideales para las redes sociales y un área exclusiva de maquillaje para que los fanáticos lucieran sus mejores looks urbanos.
Mientras los DJs locales animaban la velada y el recinto se llenaba a su máxima capacidad, el ambiente se tornaba cada vez más eléctrico.
El encargado de abrir la jornada musical fue el talentoso Mr. Saik, quien con su característica energía y pegajosos ritmos puso a bailar a los primeros en llegar, dejando el escenario con la temperatura al máximo.

El Ghetto se apodera del escenario
Tras una breve y expectante pausa después del 'opening', las luces se apagaron a las 10:30 p.m. para dar la bienvenida a la estrella de la noche. Ryan Castro irrumpió con fuerza en el escenario interpretando "Sende", desatando la locura colectiva de un público que no dejó de gritar desde el primer segundo.
El concierto estuvo perfectamente estructurado en dos partes muy definidas. La primera estuvo dedicada por completo al dancehall y al "malianteo". En esta etapa, el colombiano interpretó sus éxitos más contundentes y regaló temas de su producción más reciente, destacando la interpretación de "Tonto", que fue coreada a todo pulmón.
La euforia masiva se apoderó del lugar en este mismo bloque cuando sonaron hits mundiales como "Medellín" y, por supuesto, el infaltable "Wasa Wasa" (con su popular línea “a mí me gustan las blondis...”), que puso a temblar la estructura de la Plaza Figali.
Fiel a su estilo urbano, el artista no descuidó el apartado visual y lució dos cambios de ropa muy definidos durante la noche. En su primera aparición, capturó la atención de todos vistiendo un llamativo pantalón amarillo y un suéter negro, complementado por su icónica y masiva cadena con un dije de una "R" gigante, símbolo indiscutible de su marca personal.
Más adelante, para la segunda mitad del show, Ryan refrescó su estilo apostando por un conjunto impecable: un pantalón blanco combinado con una chaqueta blanca sin mangas, llevada sobre un suéter negro que hacía resaltar aún más sus joyas. Durante toda la velada, el colombiano mantuvo una interacción constante, cercana y humilde con el público, alimentando la euforia de la plaza.

Sorpresas de leyenda: El tributo de Ryan al talento panameño
Uno de los momentos cumbre de la noche fue la aparición de los artistas invitados. En el mismo concierto, el rumor corría con fuerza entre el público y la expectativa estaba al máximo; muchos pensaban que el invitado de la noche sería Sech, dado el éxito que comparten juntos. Sin embargo, Ryan Castro tenía preparado un homenaje mucho más profundo para el istmo.
Durante la primera parte del show, la tarima vibró con la sorpresiva entrada de la leyenda del patio, Kafu Banton. La admiración del colombiano hacia Kafu quedó en evidencia cuando, de manera espontánea, ambos artistas interpretaron a capela "Morena", ese clásico indiscutible del reggae panameño que transportó a los asistentes a los tiempos dorados del género.
La segunda parte del espectáculo dio un giro hacia el romanticismo y el despecho, ideal para los corazones rotos y los fanáticos del "flow" más suave. Fue ahí donde apareció la segunda gran sorpresa de la noche: El Roockie. Cada uno de los pilares panameños deleitó al público cantando entre 3 y 4 de sus mejores éxitos.
Durante todo el concierto, Ryan Castro reiteró públicamente su profundo respeto y fanatismo por la música urbana de Panamá, haciendo especial énfasis en la influencia que la vieja escuela local ha tenido en su propia carrera.
Un cierre por todo lo alto
Tras casi dos horas de un espectáculo impecable, lleno de energía, conexión cultural y puro ritmo, llegó el momento de la despedida. El clímax final de la noche se vivió a las 12:20 a.m., cuando Ryan Castro cerró con broche de oro interpretando su éxito "Malory", desatando la última gran ovación de un público panameño que se retiró con la satisfacción de haber presenciado uno de los conciertos más completos, emotivos y encendidos de la temporada.









